Madres primerizas y sus preocupaciones

Madres primerizas y las preocupaciones a las que se enfrentan en los primeros meses de vida del niño

Tener un hijo cambia por completo la visión del mundo y de la vida, todo pasa a un segundo plano y el nuevo miembro de la familia pasa a ser el centro de atención. Esto sucede en todos los casos, pero en especial en las madres primerizas, que muchas veces tienen que enfrentarse a problemas y situaciones con los que nunca se han encontrado. De su resolución depende el bienestar y la felicidad del niño, por lo que es esencial conocer los cuidados que necesita el pequeño y saber cuáles son las preocupaciones más comunes para no obsesionarse durante los primeros meses de vida del niño. (Ver. Evolución del niño en los primeros 12 meses de vida)
No son pocas las mujeres que en estos primeros meses de vida de su hijo se preguntan ¿estaré siendo buena madre? y centran todo lo que rodea su vida en aprender a ser mejor madre.

Madre con hijo en brazosUno de los mayores retos al los que se enfrenta una madre primeriza es la lactancia. El agobio maternal por no poder amamantar a sus hijos o por no tener suficiente leche es uno de los más habituales. No obstante, se ha comprobado que la mayor parte de las dificultades en la lactancia están relacionadas con la técnica a la hora de dar el pecho, porque la madre no está bien posicionada o porque el agarre del bebé al pecho es inadecuado. Se recomienda que el mentón del bebé toque el pecho y se posicione enfrentado a la madre, succionando sobre todo por la parte inferior. La madre debe estar cómoda y sobre todo libre de presiones, porque el factor psicológico también influye, y si existe una preocupación por no tener leche, puede que la lactancia no sea del todo satisfactoria.

Otra cuestión importante durante los primeros meses de vida es la higiene del bebé y la obsesión por los gérmenes. Lavar al bebé cada día y esterilizar los biberones o chupetes es algo esencial para evitar problemas. Pero tampoco conviene obsesionarse con ello, y es lo que le ocurre a muchas mamás primerizas, que por temor o desconocimiento lavan compulsivamente a sus pequeños o esterilizan una y otra vez los biberones aunque no se hayan utilizado. Los gérmenes están ahí, y hay que evitar que los bebés enfermen debido a ellos, o se contaminen los elementos que van a estar en contacto con los niños. Pero no es necesario limpiar sobre limpio, ni comportarse de un modo obsesivo-compulsivo respecto a este tema. No hay que olvidar las preocupaciones que tienen las madres a la hora del baño, relacionadas sobre todo con la temperatura del agua o con la posibilidad de que el niño resbale o se haga daño en la bañera.

En lo relativo al sueño del bebé, las madres primerizas también se encuentran con dudas y preocupaciones normales, al no haberse enfrentado nunca a esta cuestión. Es habitual tener miedo a que el bebé se posicione boca abajo, cuando lo recomendable es que duerma boca arriba para evitar problemas. No obstante, se recomiendan los cambios de posición para que el apoyo de la cabeza no sea el mismo durante toda la noche. El mejor lugar para que duerma el bebé es su cuna, pero por miedo a que se caiga de ella muchas madres optan por el ‘colecho’, es decir, compartir la cama de los padres con el bebé. Esto no es aconsejable porque inconscientemente se puede hacer daño al niño. Asimismo, cuando el bebé llora por la noche muchas madres se desesperan porque no entienden si se debe a que tiene hambre, si es porque no puede dormir, porque no está cómodo o porque le duele algo. Conviene no alarmarse a las primeras de cambio y comprobar cada posible causa hasta que el niño deje de llorar.

En definitiva, el cuidado del bebé durante los primeros meses de vida ha de ser constante, pero sin preocupaciones ni obsesiones que impidan disfrutar de cada segundo de tu hijo, de cada pequeño paso que dé. Las mamás primerizas tienen que saber que en el punto medio está la virtud, por lo que conviene estar pendiente en todo momento de los bebés, pero dejando que la naturaleza siga su curso, viéndolos crecer sanos y felices.